Respuesta sobre criterios de valoración y recomendación técnica – científica de Jardín Botánico de Santa Cruz de la Sierra (Por: Gonzalo Navarro Sánchez, Ph. D.)

En respuesta a su solicitud, donde la Fundación expresa la necesidad de criterios técnicos profesionales en cuanto a una valoración, consideraciones y recomendaciones en términos científicos, educativos, priorización de conservación y representación para la historia natural del Jardín Botánico (JB), manifiesto a usted lo siguiente:

1. Valor general del Jardín Botánico de Santa Cruz:
a)- El JB de SCZ es único e irreemplazable en Bolivia desde el punto de vista biogeográfico, porque mantiene los únicos y últimos remanentes más o menos bien conservados de bosque chiquitano de la llanura aluvio-eólica de Santa Cruz y de bosque chaqueño mal drenado de transición a la Chiquitanía.

b)- En ese sentido, el JB tiene además un valor cultural y de educación ambiental muy importante, único en Bolivia en ese sentido. La pérdida o la afectación de estos últimos remanentes dificultaría gravemente el conocimiento de la vegetación original del área de Santa Cruz de la Sierra e impediría a las futuras generaciones entender cómo eran los bosques nativos originales de toda
el área actualmente ocupada por la ciudad y zonas periurbanas.

c)- Los valores de biodiversidad natural tanto vegetal como animal existentes en el JB son una oportunidad crítica e importante para que los estudiantes de distintos niveles educativos realicen observaciones, prácticas y estudios que afiancen su conocimiento y aprecio por su medio ambiente. Al respecto, instalaciones ya existentes, como la torre de observación del bosque chiquitano
de llanura, son invaluables para estas metas, a la vez de novedosas y únicas en Bolivia.

d)- Además, son necesarios estudios científicos (todavía muy insuficientes) sobre la ecofunción de los fragmentos boscosos remanentes, las manchas sucesionales y la dinámica de recuperación o degradación sucesional de la vegetación. Así como acerca de la influencia de las variables edáficas físicas y químicas en el funcionamiento de los ecosistemas nativos de Santa Cruz. Todo
ello implica un extraordinario valor del JB como área de realización de estudios botánicos y ecológicos mediante tesis a realizarse por estudiantes de carreras como Biología, Agronomía o Forestales.

e)- Es muy importante resaltar el gran valor de las colecciones de plantas vivas, mayormente nativas de Bolivia, reunidas en el JB desde su instalación. Siendo de especial importancia las de palmeras, orquídeas, cactáceas y árboles.

2. El bosque bajo chaqueño sobre suelos pesados mal drenados, de transición a la Chiquitanía, es exclusivo del sur del Área Integrada de Santa Cruz y su combinación florística es peculiar y distintiva, DIFERENTE a la de los bosques homólogos existentes en el norte del Kaa-Iya. Estos bosques chaqueños bajos del JB, han sido eliminados en toda la región, constituyendo los únicos y
últimos remanentes existentes, no protegidos en el área del Kaa-Iya. Su pérdida o afectación (por el proyectado zoológico u otros) representaría la pérdida irreparable para Santa Cruz y para Bolivia de un tipo de ecosistema muy característico.

3. El impacto de los visitantes puede ser una amenaza muy importante si no se regula adecuadamente el número de los mismos y el tiempo de permanencia en el JB. Asimismo, dependiendo del tipo de visita, y de las actividades que realizarán. Debería priorizarse el valor de educación ambiental y de investigación científica, restringiéndose la duración de visitas meramente recreativas.

4. Recomendaciones generales prioritarias: ANTES de llevar a cabo cualquier nueva acción, como la incorporación del zoológico al JB, sería prescriptivo realizar un estudio profesional objetivo, verificable por especialistas externos y justificadamente detallado. Este estudio debe ser realizado por profesionales biólogos (botánicos, zoólogos, ecólogos) y especialistas en educación ambiental.
El mismo debería incluir al menos los siguientes pasos sucesivos:

a)- La Zonificación Ecológica de toda el área del JB, según criterios de vegetación actual existente, uso del suelo y grados de afectación o amenazas.

b)- Análisis florístico y ecológico del estado de conservación, valor biogeográfico e interés científico de todas y cada una de las diferentes zonas reconocidas según el punto anterior.

c)- Análisis del valor actual y potencial para la educación ambiental de cada zona.

d)- Análisis justificado y valoración de los impactos previsibles para cada zona si se llevase a cabo específicamente el proyecto del zoológico, u otros, en sus dos fases.

e)- Proponer justificadamente en base al estudio anterior las restricciones de asentamiento del nuevo zoo. Sugerencias al respecto:
►Es esencial en cualquier caso que las instalaciones del nuevo zoológico NO AFECTEN para nada los remanentes de bosque chaqueño y chiquitano existentes en el JB actualmente, es decir se circunscriban estrictamente a las áreas que actualmente ya no tienen bosque más o menos próximas a la carretera, a los edificios y a la lagunilla artificial.

► Cuidando de no eliminar ni dañar las colecciones vivas de plantas nativas y exóticas existentes en el JB, particularmente orquídeas, cactáceas, palmeras y árboles.

►Parte de la fauna (ungulados y herbívoros en general) que existe en el actual zoológico puede ser particularmente dañina para los árboles y palmeras si como se proyecta se mantienen en semi-libertad. De nuevo sería necesario un cuidadoso análisis previo de los impactos previsibles.

Es cuanto manifiesto en mi condición de biólogo geobotánico, especialista en vegetación de Bolivia, sobre la cual estoy trabajando más de 20 años en campo. Atentamente,
Gonzalo Navarro Sánchez, Ph. D.

(Carta de respuesta: Lorena Kempff Saucedo Directora Ejecutiva Fundación Noel Kempff Mercado – FNKM)