El comercio ilegal de animales silvestres en Bolivia; Un análisis

Un problema realmente muy complejo. Por ejemplo para muchas familias en el Izozo, la venta de fauna (Aves principalmente) es uno de los principales ingresos económicos en algunos periodos del año. En el Mercado Los Pozos (Santa Cruz), existe una alta demanda de loros habladores y parabas, y los precios se elevan hasta alcanzar cifras de hasta 100 $us. Sin demanda la oferta disminuiría pero la realidad es que muchas familias optan por adquirir una mascota extraída de la vida silvestre. Todavía no llegamos a entender que un animal silvestre no es una MASCOTAS. LA VIDA NO SE VENDE.

Este problema es de conocimiento de todos y pasa en frente de nuestros ojos que contemplan un acto ilegal, degradante hacia el respeto de la biodiversidad de nuestro país y los animales que sufren una condena perpetua sin haber cometido delito alguno. TOMEMOS CONCIENCIA!.

El siguiente es una síntesis de un estudio de monitoreo, sobre el tráfico de fauna silvestre.

Durante el periodo de cinco años de monitoreo, se registró un total de 60744 individuos que corresponden a 119 especies.
De los cuales 1047 corresponden a los mamíferos, 3770 a los reptiles y 55927 a las aves, de este total de aves 45400 son loros.

Mamiferos
La especie más comercializada fue el mono amarillo (Sciurus boliviensis) con 604 individuos, seguida de 100 urinas (Mazama gouauzoubira) y el mono nocturno (Aoutus sp) con 92 individuos.
La mayoría de los mamíferos son comercializados en bebes o mansos ya criados a mano, aunque los monos adultos de chichilo también son ofertados para mascotas.
Solo los tatú en forma adulta fueron comercializados muertos, para uso de su carne.

Reptiles
Se registró un total de 3770 indiviudos, donde la especie más comercializada fue la peta de agua (Podocnemis sp.) con 3430 individuos, seguida de 219 iguanas (Iguana iguana) y la peta de tierra (Geochelone carbonaria) con 55 individuos.
Tres especies de tortugas fueron registradas: G. carbonaria, denticulata y chilensis, así como tres ofidios; dos pertenecientes a los boidos como la Eunectes notaeus y Boa contrictor y la cascabel chonono.
La mayoría de los reptiles son comercializados muy pequeños, aunque las boas pueden ser comercializadas de mayor tamaño.

Aves
Se registró un total de 55927 individuos, distribuidos en 80 especies, donde la familia más abundante fue la Psittacidae con 45400 ejemplares distribuidos en 39 especies.
La especie más comercializada fue la: lorita Pecho Plomo (Myiopsitta monachus) con 10349 individuos, la Lorita Catalina (Brotogeris chiriri) con 12307, el Loro Galano (Amazona aestiva) con 6932, seguido de la Cotorrita (Forpus xanthopterygius) con 6789.
Con relación a los no Psittacidos, fueron registrados 40 especies, siendo las más comercializadas: el Cardenal (Paroaria coronata) con 2402, el Piyo (Rhea americana) con 2566 y el Tordo (Gnorimopsar chopi) con 2106.

Fuente: Armonia

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